
Barranquilla, la capital del departamento del Atlántico, ha perdido la sede de los Juegos Panamericanos que se iban a celebrar en el año 2027. Así lo anunció la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), que decidió otorgarle la organización del evento a la ciudad de Santiago de Chile, tras evaluar las propuestas de ambas candidaturas.
La decisión de la ODEPA se basó en varios factores, entre los que se destacan: la experiencia previa de Santiago en la realización de eventos deportivos internacionales, como los Juegos Suramericanos de 2014 y los Juegos Panamericanos de 1987; la infraestructura deportiva y hotelera de la ciudad, que cumple con los estándares de calidad y seguridad requeridos; y el apoyo financiero y político del gobierno chileno, que garantiza la estabilidad y la sostenibilidad del proyecto.
Barranquilla, por su parte, presentó una propuesta ambiciosa y atractiva, que buscaba convertir a la ciudad en un referente deportivo y cultural de la región. Sin embargo, la candidatura se vio afectada por la crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia del COVID-19, que retrasó la ejecución de las obras y el presupuesto previsto. Además, la candidatura enfrentó la oposición de algunos sectores sociales y ambientales, que cuestionaron el impacto y la viabilidad de los Juegos Panamericanos en el territorio.
La pérdida de la sede de los Juegos Panamericanos representa un duro golpe para Barranquilla, que aspiraba a consolidarse como una ciudad moderna, dinámica e inclusiva. Sin embargo, las autoridades locales han manifestado su compromiso de seguir trabajando por el desarrollo deportivo y social de la ciudad, y de aprovechar las oportunidades que se generen en el futuro.




